Sí, lo leíste bien.
Tus abuelos, los mismos que te mandan cadenas por WhatsApp o te ceban mates con medialunas, también cogen.
Y te digo algo más: lo hacen con más ganas, tiempo y experiencia que la mayoría de los veinteañeros con Wi-Fi y ansiedad.
Durante años nos vendieron la idea
de que el deseo tiene fecha de vencimiento.
Como si el cuerpo después de los 60 dijera: “Listo, ya está, cerramos por jubilación”.
Pero no. El deseo no se jubila. Cambia, se reinventa, se vuelve más lento… pero más sabio, más consciente, más sensual.
El placer no tiene edad
A esta altura, el cuerpo puede necesitar aliados.
Y no, no hablo de amantes jóvenes (aunque… 👀).
Hablo de lubricantes, de viagra, de comunicación y de autoconocimiento.
El lubricante es el mejor amigo de toda persona madura: hace que el encuentro sea más suave, más cómodo y, sobre todo, más placentero.
Y el viagra, lejos de ser un tabú, es solo una herramienta más.
Así como te ponés anteojos para leer o una faja para la cintura, ¿por qué no una ayudita para el placer?
Lo que sí cambia con los años es el ritmo.
Ya no hay apuro, ni performance, ni presión por “rendir”.
El sexo se vuelve más lento, más emocional, más de piel.
Y eso, te lo aseguro, es puro fuego.
Mini anécdotas del deseo maduro
Marta, 72 años, me contó que descubrió el lubricante por accidente.
Su nuera se lo olvidó en el baño.
“Al principio pensé que era crema para las manos… pero después me di cuenta que me las dejó demasiado felices”, me dijo riéndose.
Desde entonces, Marta y su pareja hacen “spa nocturno” dos veces por semana.
Y después está Don Alberto, viudo hace 10 años, que un día decidió probar Viagra “para ver si todavía funcionaba la fábrica”.
Spoiler: funcionaba perfecto.
Tanto, que ahora tiene novia nueva y aprendió a usar emojis de fuego en WhatsApp.
Comunicación, ternura y deseo
El sexo en la tercera edad es más real, más sincero.
Ya no hay filtros, ni inseguridades, ni poses.
Hay ganas de sentirse vivo, de seguir tocando y siendo tocado.
Y sobre todo, hay ternura.
La ternura es el afrodisíaco más subestimado del mundo: cuando se mezcla con deseo, no hay edad que la frene.
Así que la próxima vez que pienses que tus abuelos solo ven novelas o tejen bufandas…
recordá que quizás, justo en ese momento, estén tejiendo placer. 🖤
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El deseo no tiene arrugas, solo historia.
Así que si llegás a los 70, o si ya estás ahí, no te prives del placer.
Y si tenés 20 o 30, aprendé de ellos:
el sexo no es correr… es saborear.
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Alias: JESSFOXYGIRL (ARG.)
Gracias por estar del otro lado ❤️
TE dejo una sorpresa por llegar hasta aca Gracias por leer





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