[EDUCACIÓN] ¿Es lo mismo el orgasmo femenino que el masculino? La ciencia responde




 Aunque culturalmente se ha intentado simplificar el orgasmo como algo igual para todos, la ciencia demuestra que el orgasmo femenino y el masculino no son idénticos. Tienen puntos en común, pero también diferencias importantes en cómo se experimentan, cómo se generan y cómo impactan en el cuerpo y la mente.


Similitudes fisiológicas

Tanto en hombres como en mujeres, el orgasmo implica:


Contracciones musculares involuntarias rítmicas en la zona pélvica.

 Estas contracciones se dan cada 0,8 segundos aproximadamente y pueden extenderse a otras zonas como el abdomen o las piernas (Masters & Johnson, 1966).


Aumento de frecuencia cardíaca, presión arterial y respiración.

Estas respuestas forman parte de lo que Masters y Johnson denominaron la “fase de clímax” dentro del ciclo de la respuesta sexual humana.


Liberación de neurotransmisores como dopamina, oxitocina y endorfinas.

Estas sustancias están asociadas con el placer, la vinculación afectiva y la sensación de bienestar postorgásmico (Komisaruk et al., 2006; Wise et al., 2002).



Diferencias clave

1. Duración e intensidad

El orgasmo masculino suele durar de 3 a 10 segundos y está estrechamente ligado a la eyaculación.


El orgasmo femenino puede durar entre 10 y 20 segundos (a veces más), y no siempre implica una eyaculación visible.


 Estudios con resonancia magnética funcional han demostrado que la activación cerebral femenina durante el orgasmo es más difusa y duradera (Georgiadis et al., 2006).


2. Periodo refractario

Luego del orgasmo, la mayoría de los hombres atraviesan un período refractario, durante el cual es fisiológicamente imposible tener otro orgasmo inmediato.


Las mujeres pueden experimentar varios orgasmos consecutivos, sin necesidad de un tiempo de recuperación (aunque esto varía mucho entre personas).


Según un estudio de Beverly Whipple y Barry Komisaruk (1998), el clítoris puede volver a activarse rápidamente y provocar múltiples orgasmos con la estimulación adecuada.


3. Estímulo necesario

En hombres, el estímulo suele ser principalmente genital y directo.


En mujeres, el orgasmo puede activarse desde el clítoris, la vagina, los pezones, el punto G o incluso estímulos emocionales o mentales.


Un artículo en "The Journal of Sexual Medicine" (2010) señaló que muchas mujeres reportan orgasmos sin contacto genital, sólo con estimulación mental o emocional intensa.


4. Rol emocional y psicológico

En las mujeres, factores como la confianza, la autoestima, el contexto emocional o la conexión con la pareja pueden ser decisivos para alcanzar el orgasmo.


En los hombres, si bien también hay influencia emocional, el orgasmo suele ser más automático y menos condicionado por el entorno afectivo.


Un estudio de Brotto y Luria (2014) indica que el deseo y la excitación femenina están altamente modulados por el contexto emocional y la regulación del estrés.


5. Función evolutiva

El orgasmo masculino tiene una función reproductiva clara, ya que facilita la liberación de espermatozoides.


En las mujeres, la función del orgasmo sigue siendo un debate. Algunos científicos sugieren que ayuda a seleccionar la pareja sexual, fortalecer el vínculo afectivo o incluso favorecer la retención de esperma.



Sarah Hrdy y Elisabeth Lloyd han investigado teorías evolutivas del orgasmo femenino, sugiriendo que podría ser un subproducto del orgasmo masculino o un mecanismo adaptativo para la selección sexual.


Conclusión científica (pero sexy)

El orgasmo es una experiencia humana profundamente placentera, pero no es igual para todos los cuerpos. La ciencia demuestra que el orgasmo femenino y el masculino se viven de formas diferentes en términos de duración, respuesta física, posibilidad de multiorgasmos y factores psicológicos.


Y aunque en ambos casos el placer es real y poderoso, las mujeres tienen una gama más amplia y compleja de respuestas orgásmicas. Por eso, conocer el cuerpo propio y el de la pareja es clave para disfrutar plenamente.


Fuentes científicas:

Masters, W. H., & Johnson, V. E. (1966). Human Sexual Response.


Komisaruk, B. R., Whipple, B., Crawford, A., Grimes, S., Liu, W. C. (2006). Brain activation during orgasm in women. The Journal of Neuroscience.


Georgiadis, J. R., Kortekaas, R., & Kuipers, R. (2006). Brain activation during human male ejaculation. NeuroReport.


Whipple, B., & Komisaruk, B. R. (1998). Brain (PET) responses to vaginal-cervical self-stimulation in women with complete spinal cord injury: Preliminary findings. Journal of Sex and Marital Therapy.


Brotto, L., & Luria, M. (2014). Sexual interest and desire in women. Canadian Journal of Human Sexuality.


Lloyd, E. A. (2005). The Case of the Female Orgasm: Bias in the Science of Evolution. Harvard University Press.





Comentarios